Salud Cardiovascular

Enfermedades del corazón: la amenaza silenciosa que lidera muertes en 2025

Las enfermedades cardiovasculares y la diabetes encabezan las causas de muerte este año. Chile no es ajeno a esta tendencia global.

Redacción Salud y Chile|Salud Cardiovascular|

Las enfermedades del corazón y la diabetes se consolidaron en 2025 como las principales causas de muerte en América Latina. No es una sorpresa, pero sí una señal de alerta. Mientras los sistemas de salud debaten nuevos modelos de atención —desde la medicina tradicional china hasta el fortalecimiento de redes comunitarias—, el desafío más urgente sigue siendo el mismo: las enfermedades crónicas que matan en silencio.

Un panorama que preocupa: las cifras detrás de las muertes de 2025

Los datos son contundentes. Las enfermedades cardiovasculares dominan las estadísticas de mortalidad en 2025, seguidas de cerca por la diabetes, según reportes de salud pública regionales. En ciudades como Ciudad de México, las enfermedades del corazón ya se posicionan como la principal causa de muerte entre sus habitantes. Este patrón no es exclusivo de una ciudad o un país: es una tendencia continental que refleja décadas de cambios en los hábitos alimenticios, el sedentarismo y el acceso desigual a atención médica oportuna. La Secretaría de Salud de México, por su parte, también ha debido salir a desmentir rumores este año —como un supuesto brote de ciclosporiasis— lo que evidencia cuánto afecta la desinformación a los sistemas sanitarios cuando ya están bajo presión.

¿Por qué seguimos perdiendo esta batalla? Factores clave y señales de cambio

Detrás de estas cifras hay causas concretas y evitables. El sedentarismo, la alimentación ultraprocesada y la falta de controles médicos regulares son los factores más recurrentes en la literatura científica sobre mortalidad cardiovascular. Pero también hay un elemento estructural: millones de personas en la región no acceden a tiempo a un diagnóstico o a un tratamiento. Frente a este escenario, emergen respuestas diversas. China, por ejemplo, ha trascendido la fase experimental y avanza hacia la integración oficial de su medicina tradicional como complemento al modelo occidental, disputando lo que hasta ahora era un monopolio médico en los protocolos de atención global. Esto abre preguntas relevantes sobre cómo los sistemas de salud pueden diversificar sus herramientas terapéuticas.

  • Enfermedades cardiovasculares: primera causa de muerte en 2025 según reportes regionales.
  • Diabetes: segunda causa de mortalidad, frecuentemente asociada a complicaciones cardíacas.
  • Desinformación sanitaria: la Secretaría de Salud de México tuvo que desmentir un falso brote de ciclosporiasis, evidenciando el impacto de los rumores en salud pública.
  • Medicina tradicional china: avanza hacia integración formal en protocolos de atención, desafiando el modelo médico exclusivamente occidental.
  • Redes comunitarias de salud: iniciativas como los nuevos centros de acopio de Leche para el Bienestar apuntan a fortalecer la nutrición desde la base.

Chile frente al espejo: lo que esta tendencia significa para nosotros

En Chile, las enfermedades cardiovasculares también figuran entre las principales causas de muerte, según datos del Ministerio de Salud. Tanto los afiliados a FONASA como a las ISAPRES tienen acceso a controles preventivos cardiovasculares a través del Examen de Medicina Preventiva (EMP), que incluye medición de presión arterial, colesterol y glicemia. Sin embargo, la cobertura efectiva sigue siendo un desafío: muchas personas no asisten a estos controles aunque los tengan disponibles. La nutrición temprana también importa. Iniciativas orientadas a garantizar leche y alimentación adecuada desde la infancia —como los centros de acopio que se están abriendo en otros países de la región— recuerdan que la prevención cardiovascular comienza mucho antes de los 40 años. En Chile, el Programa Nacional de Alimentación Complementaria (PNAC) cumple un rol similar, aunque su alcance y continuidad siempre pueden fortalecerse.

Lo que viene

El horizonte no es fatalista, pero sí exigente. Los sistemas de salud de la región —Chile incluido— enfrentan la presión de atender enfermedades crónicas con recursos finitos, mientras crece el interés por modelos integrales que combinen prevención, atención primaria robusta y, eventualmente, terapias complementarias con respaldo científico. Para los pacientes y sus familias, el mensaje más concreto es este: el control médico periódico, la alimentación equilibrada y el movimiento físico regular siguen siendo las herramientas más efectivas disponibles hoy. Aprovechar el EMP en FONASA o la ISAPRE correspondiente es un primer paso que no requiere esperar.